Nunca rendirse aplica para la política y la vida misma
Hacer política suele ser un ejercicio de resistencia, pero hacerlo siendo mujer implica, inevitablemente, enfrentar una doble corriente. Hay días en los que la burocracia, la complejidad de la realidad o la inercia de un sistema que históricamente no fue diseñado para nosotras nos hacen sentir que el esfuerzo es cuesta arriba. Es una sensación completamente humana, ver que los cambios tardan en llegar y que cada espacio ganado, cada propuesta defendida y cada decisión........
