Niñez adicta a sabiendas de Meta
En una corte de Oakland se ventila estos días un juicio que pocos siguen con la atención que merece. Un exdirector de ingeniería de Meta, Arturo Bejar, declaró bajo juramento que Mark Zuckerberg cultivó una cultura donde la seguridad de la infancia quedó subordinada al crecimiento y a la interacción en Facebook e Instagram. La frase que resume su testimonio es breve y demoledora: cuando Mark decide que algo importa, las montañas se mueven en meses por la estructura jerárquica y vertical de la empresa. La seguridad de los niños nunca fue cumbre en esa montaña.
La demanda la sostiene una coalición de veintinueve estados. California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey acusan a la empresa de haber diseñado sus plataformas para enganchar a los usuarios más jóvenes, menores de 13 años de edad, con un saldo de ansiedad, depresión y suicidio, y de haber mentido a los consumidores sobre la seguridad de sus productos. A esa acusación se suma otra de veinticinco estados más sobre la recolección indebida de datos personales de menores de edad. El juicio durará seis semanas y se espera que el propio Zuckerberg comparezca.
Hay un dato que desarma cualquier defensa fundada en la ignorancia. Bejar refutó la respuesta que Zuckerberg ofreció en 2021 a la denunciante Frances Haugen, quien reveló que Meta conocía la nocividad de sus productos para la niñez y sabía cómo repararla, sin que la........
