Litio y soberanía: ¿cooperación estratégica o nuevo modo de subyugación?
El pasado 4 de febrero de 2026, México y Estados Unidos anunciaron formalmente un Plan de Acción sobre Minerales Críticos, con la participación del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial estadounidense Jamieson Greer. El documento —de naturaleza preliminar y con vigencia inicial de 60 días para consultas técnicas— busca coordinar políticas comerciales y regulatorias sobre minerales esenciales como litio, cobre y otros insumos estratégicos para las industrias tecnológicas del siglo XXI.
Este plan responde a una lógica geoeconómica muy clara: Estados Unidos pretende fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos dentro de Norteamérica, especialmente de aquellos básicos para la producción de baterías y tecnología, reduciendo vulnerabilidades y la dependencia de proveedores externos como China, que domina el procesamiento de muchas de estas materias primas. La iniciativa contempla, por ejemplo, la identificación de minerales de interés común, cooperación técnica, armonización normativa e incluso exploración de precios mínimos ajustados en frontera para las importaciones.
Desde el lado mexicano, se ha insistido en que cualquier diálogo se hará “con respeto a las leyes y la Constitución”, y sin ceder soberanía sobre los recursos nacionales. El litio, de hecho, es considerado recurso estratégico bajo control estatal, y la legislación mexicana limita la explotación y concesión a particulares. El litio como símbolo estratégico también ha sido emblema de la soberanía, pero es posible que justo, el litio sea moneda de cambio para preservar aquella. Abandonando la ingenuidad, tal como Estados Unidos deseaba, el petróleo venezolano ahora mismo desea los minerales y el litio mexicano. Tras la guerra contra el........
