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La tragedia de Teotihuacán

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22.04.2026

En su columna de hoy, Don Federico Arreola aborda tres tiroteos similares a lo ocurrido en las pirámides de Teotihuacán: el del Colegio Americano del Noreste en Monterrey (2017); el del Colegio Cervantes en Torreón (2020); y la tendencia global iniciada en Estados Unidos con la masacre de Columbine en 1999, también un 20 de abril. A partir de estos casos, concluye que lo sucedido en Teotihuacán se suma a una cadena de episodios trágicos que se han replicado en todo el mundo y plantea la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en los espacios públicos, algo en lo que todos podemos coincidir.

Sin embargo, el debate sobre el agresor de Teotihuacán y la posible influencia política de sus actos, con la posterior politización de la tragedia, me lleva a proponer una ampliación del enfoque: el espacio digital debe entenderse también como un espacio público.

Me explico. Tanto el ataque en Teotihuacán como otros ocurridos en México y en otros países han sido perpetrados, en su mayoría, por hombres jóvenes, generalmente menores de 30 años, atravesados por evidentes crisis de salud mental. Los análisis suelen centrarse en factores circunstanciales, como la facilidad de acceso a armas en Estados Unidos y su influencia en el norte de México, una región que históricamente ha mantenido vínculos culturales más estrechos con ese país que con el centro del territorio nacional. No obstante, incluso considerando estas variables, hay un elemento que permanece insuficientemente explorado.

Me parece que a pesar de obviar la sospechosa presencia de agentes de la CIA en Chihuahua y la conveniente (para Estados Unidos) escena internacional cercana al Mundial que pinta a nuestro país como un lugar xenófobo, criminal y peligroso, hemos pasado por alto que el combo de crisis en salud mental más espacios digitales que alimentan mediante adicción algorítmica todo tipo de obsesiones están permitiendo la peor de las influencias de países donde los tiroteos son habituales, como Estados Unidos, al cerebro de personas jóvenes........

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