Elon Musk, el cártel de los algoritmos y la soberanía de los datos
Es un hecho que México se ha convertido en el cliente más cómodo para cualquier empresa tecnológica, especialmente para las redes sociales. No tiene nada que ver con los nuevos impuestos, sino con el paraíso de datos que aquellas empresas pueden recolectar sin ningún tipo de restricción ni protección alguna para el usuario.
Comenzando por lo que pueden hacer con esos datos: los datos de cada usuario, digamos, son como el “manual de uso” de su conciencia. Guardan sus preferencias y aversiones, el tipo de contenido que disfrutan o buscan y hasta su situación socioeconómica. Con esos “manuales de manejo de humanos” es posible programar algoritmos personalizados que le dirán a cada humano qué hacer, qué comprar y, lo principal, qué querer.
La Fiscalía de París ha ejecutado cateos este martes en las oficinas de X en Francia y ha citado a Elon Musk a declarar por una investigación centrada en la manipulación del algoritmo de la plataforma. El expediente, abierto desde enero de 2025, busca determinar si la red social alteró su sistema de recomendaciones para facilitar injerencias extranjeras mediante la promoción selectiva de contenidos.
Es un hecho que la capacidad de intervenir o alterar algoritmos e influir en el contenido que consumimos está siendo aprovechada por plataformas como X, de Elon Musk, y, a partir de acuerdos empresa-país, seguramente también por Facebook.
Los registros son realizados por la unidad de ciberdelincuencia de la Fiscalía, en coordinación con Europol y con la propia división de delitos informáticos de la policía francesa. El anuncio fue difundido por la Fiscalía en la misma plataforma X, aunque en ese mismo mensaje informó su decisión de abandonar la red social propiedad de Musk y trasladar su comunicación institucional a otras plataformas como Instagram o LinkedIn.
Además del cateo, la Fiscalía ha convocado a Elon Musk a comparecer en una audiencia libre —sin........
