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COINTELPRO, ICE: las policías ideológicas de ayer y hoy

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29.01.2026

Basta con ver la historia norteamericana para entender que su sistema de creencias como el sistema político en sí mismo son tierra fértil para la intolerancia y la persecución. Más allá de los asuntos sobre ciudadanía y migración, la lucha que persiste tiene que ver con sintonía ideológica, depuración, persecución, combate y silencio. De los últimos casos más sonados, la escritora Renee Good y el enfermero Alex Pretti, hay algo en común: ambos creaban contenido con fuerte carga ideológica en redes sociales. Sus muertes dejan de parecer un uso excesivo de la fuerza en medio de protestas para acercarse a eventos convenientes que van neutralizando a los críticos dentro de la propia comunidad estadounidense. No parecen ya accidentes. Parece estrategia ideológica para crear silencio.

En el pasado, existió COINTELPRO y el objetivo racial eran los activistas racializados pero también los norteamericanos que no se alineaban ideológicamente. Hay una constante que se repite cuando el poder se siente impune: la versión oficial siempre llega antes que la verdad. Y casi siempre llega armada.

COINTELPRO —Counter Intelligence Program— fue un programa secreto del FBI que operó entre 1956 y 1971 para vigilar, infiltrar, desacreditar y destruir movimientos políticos y sociales dentro del propio Estados Unidos. No perseguía delitos: perseguía ideas. Y lo hizo atravesando cuatro presidencias sin que ninguna lo detuviera. De hecho, el programa basaba su vigencia en la propia existencia norteamericana, pues supuestamente, si las ideologías combatidas triunfaban, se amenazaba al Estado y a los pilares de su gobierno.

El programa nació en 1956, durante el gobierno de Dwight D. Eisenhower, en pleno clima de la Guerra Fría. Su blanco inicial fue el Partido Comunista estadounidense. La justificación era la “seguridad nacional”. El ejecutor fue el FBI de J. Edgar Hoover, que recibió carta blanca para actuar sin controles efectivos. Con John F. Kennedy, COINTELPRO no solo continuó sino que se expandió. La lucha por los derechos civiles pasó a ser vista como amenaza. El FBI dedicó recursos a espiar y hostigar a Martin Luther King Jr., incluyendo intentos de chantaje personal. La disidencia racial y política comenzó a........

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