Al diablo con moralizar la vida pública
Si algo nos ha mostrado la Cuarta Transformación son los límites legales ausentes. Es cierto que ninguna ley obliga a separarse del cargo a un gobernador mientras enfrenta investigaciones de la Fiscalía General de la República, pensando en que la soberanía obliga a mirar el actuar institucional nacional más allá de las corporaciones extranjeras de seguridad.
Pero también es cierto que las leyes han sido una suerte de resorte muy flexible con el antídoto de las mayorías legislativas, que últimamente actúan más por desplegados que por facultades institucionales como desaparecer los poderes de Sinaloa ante la crisis de gobernabilidad que enfrenta.
Especular sobre el regreso de Rubén Rocha Moya al cargo me parece irresponsable. Como puede ser simple estrategia personal para tener fuero institucional, como puede ser realmente una señal de que su jefe político actúa en ligas propias.
El hecho es que Rocha Moya encarna la contradicción de eso que........
