Velasco, Antonelli y Seixas: la juventud que sabe y puede
Con 38 años de edad, Roberto Velasco es percibido como un perfil demasiado joven para encabezar la cancillería mexicana en una coyuntura tan crítica.
La complejidad actual está marcada por la ofensiva de EEUU, que ha exigido el arresto y la extradición de diez políticos mexicanos en activo.
Encontré una tabla de equivalencias entre las edades de la gente dedicada a la política y al deporte de alto rendimiento, en el entendido de que ambas disciplinas tienen cronologías distintas.
Para el político, la fase de hacer méritos en la administración como ayudante de alguien bien ubicado o de activista en las bases del partido empieza entre los 25 y 30 años de edad, normalmente al dejar la universidad —licenciatura y hasta doctorado—.
Para el deportista, esa etapa inicial es la de las competencias infantiles o juveniles tempranas. En el automovilismo sería el karting; en el ciclismo, las primeras competencias formales. Esto se da entre los 14 y 16 años de edad.
Dirigir la cancillería mexicana antes de ser cuarentón en un momento histórico sumamente complejo equivale a liderar la Fórmula 1 a los 19 años, como es el caso del italiano Andrea Kimi Antonelli, o a esa edad todavía juvenil ser como el francés Paul Seixas, el único ciclista del pelotón profesional con posibilidades reales de aspirar a derrotar en el Tour de Francia al cuatro veces campeón Tadej Pogačar.
Ya sea que Antonelli termine en primer lugar al finalizar la temporada de F1, o que Seixas logre la hazaña de ganar la vuelta de tres semanas más exigente del mundo, ambos jóvenes ya son triunfadores.
Ni el piloto Antonelli ni el ciclista Seixas siguen en su curva de aprendizaje. Precoces los dos, esa faceta la dejaron atrás muy rápidamente. Ambos han ganado carreras a competidores más fuertes y experimentados. Saben lo que hacen y cuentan con........
