La trampa del “echaleganismo”: por qué el pobre no es pobre “porque quiere”
En los últimos meses, las redes sociales se han inundado de un discurso tan seductor como peligroso. Influencers y comediantes, desde la comodidad de un micrófono y un set iluminado, repiten una frase que parece haberse convertido en el nuevo mantra del éxito: “El pobre es pobre porque quiere”.
Desde la Organización Nacional de la Defensa del Deudor, vemos a diario una realidad que desmiente categóricamente esta simplificación. Atendemos a miles de mexicanos que, lejos de ser “flojos” o carecer de visión, son personas que trabajan jornadas de 12 horas, que tienen dos empleos simultáneamente y que, aun así, se encuentran atrapados en una espiral de deudas que parece no tener fin.
La realidad que el algoritmo ignora
Decir que la pobreza es una elección personal no solo es una falta de empatía; es una ignorancia profunda de cómo funciona la estructura financiera de nuestro país. Los números hablan por sí solos, y la realidad que documentamos en nuestras oficinas es completamente distinta a la que promocionan los gurús del éxito en redes sociales.
La brecha salarial es el primer obstáculo. La inmensa mayoría de los hogares mexicanos vive al día, sin capacidad de ahorro. Muy pocas personas en México se pueden permitir usar parte de sus ingresos para inversión o........
