La mejor película de la que no ha oído hablar
Un viajero del tiempo, un grupo de héroes reacios, una inteligencia artificial tiránica… son elementos conocidos en la ciencia ficción. Bueno, vengo a decirles que nunca los habían visto al servicio de una idea tan desquiciada como genial, como en una cinta que llegó esta semana a cine y que se llama Good Luck, Have Fun, Don’t Die.
Dirigida por Gore Verbinski, esta obra no destaca únicamente por su narrativa de ciencia ficción, sino por un discurso que debería resultar alucinante y se siente, sin embargo, incómodamente cercano a nuestra cotidianidad.
Es así: Sam Rockwell es un héroe de ojos saltones —que parece un extra en la versión de Temu de Doce monos— que entra a un restaurante con una misión: evitar el ascenso de una IA apocalíptica reclutando a un grupo de salvadores a partir de alguna configuración de entre los clientes incrédulos del local. Afirma que lo ha intentado ya 116 veces.
Como dije: alucinante.
La Virgen de los sicarios
Lo que Quintero significa
Del comunismo al progresismo radical y liberal
En el Perú, los militares siempre tendrán la última palabra
Diálogo entre diferentes con Paloma Valencia
Balance del Gobierno Petro
Javier Milei,........
