Triunfó el futuro, perdió el retrovisor vengativo
Será un camino tortuoso, con una oposición beligerante, en las calles, con brotes de violencia y con unos grupos armados que tomarán represalias. Las Farc y el ELN obligaron en sus reinos a votar por Cepeda y no aceptarán la derrota como si fuesen tolerantes. Hace bien Abelardo De La Espriella en protegerse al máximo con peceras blindadas y limitando sus apariciones públicas. Sabe que es objetivo prioritario de los matones.
Pero ninguno superará a Gustavo Petro, viudo de poder, un politiquero afectado por sus adicciones y las cuentas pendientes de parte de los suyos con la justicia. Metieron mano a la caja pública y no todo pudieron taparlo. Encima, para su desgracia, seguirá en la lista Clinton, condenado a echar sus discursos rancios a audiencias nacionales que le compraron su odio y resentimiento hacia quien pensara diferente.
Petro, que ha ganado seis elecciones con el mismo sistema electoral, con rivales que aceptaron su triunfo sin rechistar, continuará con su verborrea barata, señalando a otros de su fracaso. Y disputando a Iván Cepeda el liderazgo de la oposición de ultraizquierda.
“Toda declaratoria hoy, de un triunfo en las elecciones, solo es deseo”, escribió en uno de sus delirantes trinos. Más que profunda ira por perder el plebiscito sobre su Gobierno, el guerrillero que nunca se desmovilizó conservaba la escuálida esperanza de voltear la sentencia de las urnas.
La belleza y la elegancia de ser........
