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¿Las iniciativas de paz en Colombia buscan la paz o una ventaja estratégica para los grupos armados?

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La tesis central de este análisis es que las iniciativas de paz en Colombia han oscilado entre dos propósitos: la búsqueda legítima de la reconciliación nacional y el aprovechamiento estratégico de esos espacios por parte de algunos grupos armados ilegales. Por ello, evaluar los procesos de paz exige distinguir entre los fines del Estado, las expectativas de la sociedad y los resultados reales en materia de seguridad, justicia, reparación y control territorial.

Como lo ha expresado públicamente el presidente electo, Dr. Abelardo De La Espriella, dentro de su política de seguridad para Colombia, a los grupos armados ilegales les quedarían dos alternativas: someterse a la justicia colombiana o enfrentar todo el peso de la ley, incluida la persecución armada. Esta postura implicaría dar por terminadas las conversaciones de paz, los ceses al fuego y las zonas de ubicación transitorias para algunos de estos grupos. Además, se suprimirían la Consejería para la Reconciliación Nacional, la Consejería Presidencial de Derechos Humanos, la Unidad de Implementación del Acuerdo Final y el Comisionado de Paz, mientras quedarían reforzadas las funciones y responsabilidades del Comisionado Nacional de Seguridad.

En ese contexto surge una pregunta que hoy se hacen muchos colombianos: ¿para qué han servido estas iniciativas de paz si, después de tantos esfuerzos institucionales, el país vuelve una y otra vez a escenarios de confrontación armada?

La respuesta no es única y tiene muchos matices. Para abordarla, conviene partir de un contexto histórico: la violencia en Colombia no pertenece solamente a este siglo ni al siglo pasado, sino que se remonta a los albores de la República. Durante buena parte del siglo XIX, grupos políticos opuestos participaron en guerras civiles y solo en contados casos, después de armisticios, tratados de paz e indultos, se vivieron breves momentos de tranquilidad ciudadana antes de nuevos ciclos de confrontación. También es importante mencionar algunas intervenciones de países extranjeros por motivos ideológicos, estratégicos o económicos, como ocurrió en la Guerra de los Supremos y en la Guerra de los Mil Días, además de episodios relacionados con Venezuela, Nicaragua, Guatemala, Estados Unidos y el istmo de Panamá. Según Jorge Holguín, entre 1830 y 1903 ocurrieron 28 calamidades públicas.

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Al llegar al siglo XX, el conflicto dejó de expresarse principalmente como guerras civiles entre partidos y tomó la forma de una violencia partidista y luego insurgente, asociada a los partidos Liberal, Conservador y Comunista. Ese proceso se profundizó con la influencia de países comunistas interesados en exportar su ideología marxista-leninista a América. Corea del Norte, China, Albania, la Unión Soviética, Cuba y, en menor medida, algunos países centroamericanos y Venezuela, apoyaron de distintas maneras la........

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