Revolución híbrida
La elección presidencial dejó un país partido por la mitad, un presidente electo combativo con una ajustada mayoría y un presidente saliente nostálgicamente insurgente que no acepta su derrota. El escenario es, en una palabra, explosivo.
Resultado electoral: la victoria de Abelardo De La Espriella —49,6 % frente al 48,7 % de Iván Cepeda, una diferencia de menos de un punto porcentual— no fue una celebración, sino un corte profundo en el tejido social.
Fraude sin pruebas: el mandatario saliente, Gustavo Petro, desconoce los resultados y alimenta una narrativa de fraude sin pruebas. Su demanda de nulidad electoral admite, de puertas para adentro, lo que niega en público: no hay evidencias.
Candidato derrotado: de otro lado, Iván Cepeda —quien inicialmente reconoció la derrota— deja el liderazgo de la oposición ante la irregular participación política del presidente saliente y ahora simplemente se limita a convocar manifestaciones pacíficas, en una oposición que se perfila beligerante.
Colombia: volver a empezar
Comisión........
