Resistencia Institucional
La semana pasada asistí a uno de los eventos del Congreso Mundial de Derecho Constitucional, magníficamente organizado por la Universidad Externado de Colombia. Se trató de un panel sobre reformas institucionales en el que participaron dos grandes académicos: Francisco Barbosa y Humberto Sierra Porto.
Mientras escuchaba la discusión —por demás de altísimo nivel académico— terminé pensando en una conclusión que va mucho más allá de cualquier debate jurídico: la fortaleza del Estado de derecho depende tanto del diseño institucional como del carácter de quienes ocupan las instituciones. Me explico: una Corte Constitucional no firma sentencias por generación espontánea, ni una Fiscalía General toma decisiones por inercia. Detrás de cada institución hay personas llamadas a decidir si hacen respetar la Constitución o ceden ante las presiones del poder.
El gobierno de Gustavo Petro terminó por demostrar esa idea. Existe un consenso en que la Constitución de 1991 construyó un sólido sistema de contrapesos que ha contenido los intentos de ruptura institucional. Pero esa fortaleza no surge por sí sola ni es una cualidad mágica de los textos constitucionales. Las instituciones son fuertes porque, en momentos decisivos, quienes las encarnan tienen la independencia y el coraje para hacerlas respetar, incluso cuando ello supone enfrentarse al gobernante de........
