Los vicios de la JEP
Debo confesar que esta proposición me ha resultado bastante útil desde que la escuché por primera vez. Antes me pasaba lo que a muchas personas en nuestro país: creer que detrás de cada decisión grotescamente absurda hay una finalidad corrupta o que detrás de todo acto carente del más mínimo sentido existe una conspiración para mancillar intereses. Cuando, en realidad, es más sencillo considerar que detrás de una estupidez suele haber un simple y común incompetente.
Y esta introducción la hago porque considero que eso es justamente lo que ocurre con la JEP. Entre las críticas que se hacen a esa jurisdicción, es normal toparse con argumentos que emparentan a sus magistrados con causas de izquierda o simpatías hacia la guerrilla. Puede que en casos muy puntuales eso sea cierto. Pero repito: muy puntuales. No hay motivos de peso para considerar que los jueces que ahí operan no intenten hacer su trabajo de manera decente y prolija. El problema es que una cosa es querer y otra, poder.
Y aquí es necesario acudir al principio de todo: la escogencia de los jueces que hoy componen esa corporación. ¿Quién los eligió? Un comité de cinco personajes de las más variadas estirpes. Tres........
