La opulencia judicial de la JEP
La columna de hoy se la voy a dedicar a hacerle una invitación al doctor Alejandro Ramelli —presidente de la JEP— y a sus colegas magistrados. Es una invitación sencilla, pero que puede resultar provechosa ante la campaña de victimismo a ultranza que han emprendido como consecuencia del recorte de cien mil millones de pesos del presupuesto anual de esa jurisdicción.
Señores magistrados y doctor Ramelli: ya que ustedes se sienten tan abrumados por su hercúleo esfuerzo de cuatro sentencias en ocho años, los invito a irse una semana al Complejo Judicial de Paloquemao —o a cualquier otra sede judicial del país— a visitar los juzgados y los múltiples despachos de la Fiscalía General de la Nación.
Por si no les queda tiempo —ustedes son personas en exceso ocupadas—, les voy a resumir el panorama de miles de funcionarios judiciales. Empecemos por los juzgados que cumplen funciones de garantías. Ahí encontrarán jueces que salen de una audiencia para meterse a otra. En pocos minutos recae sobre sus hombros la responsabilidad de decidir sobre legalidades de capturas, controles previos y posteriores, incautación de elementos y medidas de aseguramiento. Pura adrenalina. Si pasan a los juzgados del circuito........
