Los indígenas, una estrategia política de la izquierda
Tras las elecciones del 8 de marzo, el panorama para la presidencia y vicepresidencia de Colombia ha comenzado a definirse. El pasado 13 de marzo, los candidatos formalizaron sus fórmulas vicepresidenciales, dejando sorpresas en el tablero político.
Uno de los casos más llamativos es el de Iván Cepeda. Contra la lógica de sus aliados tradicionales, como Roy Barreras o Armando Benedetti, figuras clave del “progresismo del cambio” que llevó a Gustavo Petro al poder, Cepeda optó por la líder indígena Aida Quilcué. Esta decisión marca una distancia frente a la estrategia que resultó ganadora en el pasado.
Es pertinente recordar que Petro, tras varios intentos fallidos por renegar de la política tradicional, entendió que para llegar a la Casa Nariño debía pactar con ella. Aunque incluyó a Francia Márquez para captar el voto de los movimientos sociales, fue esa alianza con la clase política la que determinó su victoria frente al ingeniero Hernández en segunda vuelta.
Hoy, el sector alineado con Gustavo Petro parece haber abandonado la alianza pragmática con el “progresismo”, aquella amalgama de izquierda y política tradicional que lo llevó al poder, para tomar un rumbo que podría costarle caro: la apuesta por el voto identitario indígena. Esta táctica no es nueva; emula la hoja de ruta de figuras como Chávez, Maduro y Evo Morales, quienes utilizaron a los pueblos originarios para consolidar sus proyectos ideológicos.
Desde Antioquia........
