La Altillanura, el Mato Grosso colombiano
Tras el discurso de posesión presidencial, Abelardo De La Espriella afirmó: “He planteado convertir la Altillanura en el Mato Grosso colombiano, un eje fundamental para expandir la frontera agrícola, transformar los Llanos Orientales y consolidar la gran despensa del país”. A esta visión se suman las primeras declaraciones del nuevo ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, experto y conocedor del diagnóstico de la región, quien ha reiterado que la Altillanura es “la despensa natural y el mayor motor productivo potencial del país, pero permanece frenada por la deficiencia en infraestructura, la inseguridad jurídica y la falta de liderazgo”.
El mensaje es claro, el desarrollo de la Altillanura es una prioridad de Estado y el modelo de referencia es el gigante agrícola brasileño. Con el camino trazado y la voluntad política expresada, el reto actual consiste en traducir esa decisión en hechos concretos.
Antes de transformar el Cerrado y Mato Grosso en una potencia agrícola global, Brasil enfrentaba limitaciones jurídicas, políticas y técnicas similares a las de Colombia. Hasta las décadas de 1960 y 1970, esa región era considerada improductiva debido a sus suelos ácidos, pobres en nutrientes y con alta toxicidad por aluminio. La actividad se limitaba a una ganadería extensiva de muy baja productividad (entre 5 y 20 hectáreas por animal) en medio del aislamiento y la escasez de infraestructura, lo que obligaba a Brasil a........
