No se puede bajar la guardia
La izquierda no estaba preparada para que el “heredero petrista” no fuera elegido, a pesar de que el pueblo fue violentado por “el voto fusil”, por la entrega de subsidios a personajes fuera de la ley, por la impunidad patrocinada por el gobierno favoreciendo a delincuentes de todos los pelambres, por la corrupción rampante y por los dineros públicos que malversaron comprando votos, quitándoles la protección del sistema de salud a quienes lo necesitaban o dejando sin amparo a quienes fueron víctimas de desastres o catástrofes naturales.
Desde el mismo instante en que fue elegido el presidente De La Espriella, los zurdos comenzaron a aplicar lo que promovió Mao Zedong, una estrategia desestabilizadora donde se combinan todas las formas de lucha que incluyen acción violenta, presión política, afectación a la economía, campaña ideológica y movilización de masas, buscando el objetivo final que sigue siendo la toma del poder o, lo que estuvo a punto de suceder, que no se hubieran podido efectuar las elecciones, como lo afirma el procurador y lo cual posiblemente era el deseo del petrosantismo, para entronizar al comunismo.
Muchos analistas plantean con gran acierto el camino trazado por la izquierda para entorpecer la acción del actual Gobierno y conseguir el poder regional en 2027, y nuevamente la Presidencia en 2030. Es así como el creador de contenido y analista político, conocido como Checho Sangui, presenta una clara descripción de cinco pasos que resumen la estrategia zurda: desconocer la voluntad popular de las elecciones presidenciales y adelantar una campaña de desinformación, seguida de una fase de caos incendiario, motivando la movilización de masas y llegando a la anarquía total.
Con gran preocupación se........
