A Antioquia nada le queda grande
El martes, dentro de la montaña que divide a Santa Fe de Antioquia del resto del Occidente, dos cuadrillas que llevaban tiempo perforando una hacia otra, sin verse, finalmente se encontraron. Cedió el último muro de piedra y, con él, se derrumbó, una vez más, la vieja idea de que esta tierra está condenada a soñar con el mar sin nunca tocarlo.
No exagero al decir que esto es historia viva. El drama fundacional de Antioquia siempre fue el mismo: una geografía imponente que protege, pero también asfixia. Los arrieros abrieron caminos a lomo de mula porque nadie más iba a hacerlo. El Ferrocarril de Antioquia se levantó entre deudas y sacrificios, porque acá se entendió temprano que, sin salida al mar, no hay progreso posible.
Por eso, el Toyo no es un simple proyecto de ingeniería: es la continuación lógica de esa obstinación histórica. Con sus 9,73 kilómetros, será el túnel carretero más largo de todo el continente. Además, junto a los otros 18 túneles y 31 puentes que componen la Vía al Mar Gonzalo Mejía Trujillo,........
