menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

«Trump siempre se acobarda»

28 0
12.04.2026

Desde las treguas en sus ataques bélicos hasta las retiradas de aranceles, repasamos todas las veces que el presidente ha hecho méritos para ganarse la fama de ‘Trump Always Chickens Out’.

Amenazas, exabruptos, intimidación, más amenazas, fechas límite, más faltas de respeto, violencia verbal… Si obtiene el resultado esperado, araña una victoria. Si no lo obtiene, pues se echa atrás sin cumplir las amenazas mientras se da aires de ganador que ocultan que se haya acobardado. Podría ser la estrategia de un matón de patio de colegio en un instituto, pero es la del presidente de la primera potencia del mundo. La última ha sido el alto el fuego en Irán tras amenazar con “destruir una civilización” si el régimen iraní no aceptaba a abrir el estrecho de Ormuz y unas condiciones de rendición que no han aceptado, sino que ha sido Trump el que ha aceptado un decálogo que sabe a derrota y genuflexión ante los ayatolas. Pero no es la primera vez. De hecho, este 9 de abril se cumple un año del más sonado de los Trump Always Chickens Out (TACO por sus siglas en inglés) y pistoletazo de salida de un año en el que la credibilidad de las amenazas de Trump cada vez es menor.

El 2 de abril de 2025, Donald Trump proclamaba el Día de la Liberación. Con ese rimbombante y marketiniano nombre que evocaba a la emancipación de los esclavos, el presidente le declaró la guerra comercial a todo el planeta. Tablillas en mano como si de una figura bíblica se tratara, mostró al mundo unas relaciones de países y porcentaje de aranceles que no tenía mucho sentido económico. Con impuestos mínimos del 10% a todo el globo, otros países llegaban a alcanzar porcentajes próximos al 50% por el simple hecho de tratarse de economías exportadoras de manufacturas, como Camboya o Vietnam. Trump rompía las reglas del juego del comercio global que habían sido impuestas por la propia potencia norteamericana. No se libraba de esta guerra ni una pequeña isla donde sólo viven focas y pingüinos.

Las bolsas se desplomaron. Los mercados entraron en caos. El mayor comprador de manufacturas del mundo decidía gravar todas esas importaciones, lo que podría provocar distorsiones de todo tipo, stocks que se acumulan, precios que se encarecen en Estados Unidos, fábricas que se cierran en algún otro lado del planeta. Pero los mercados se guardaban un as en la manga que no dudaron en sacar cuando Trump decidió romper las reglas sobre las que se cimenta su beneficio económico sin que hubiera un plan b para proteger las ganancias de las empresas en Estados Unidos y de estas en el resto del mundo.

Durante los siguientes días, los mercados empezaron a dar la espalda a los bonos norteamericanos. Los inversores aceleraron las ventas de deuda, lo que hizo subir el bono del Tesoro estadounidense a diez años por encima del 4,5%, el termómetro de la confianza que tienen los mercados en Estados Unidos y en el dólar como valor de refugio en tiempos de crisis. En lugar de correr a comprar dólares, como ocurre en otros shocks económicos, los inversores se deshacían de ellos, la capacidad de financiarse de la Casa Blanca se encarecía y el dólar perdía valor. Igual que le ocurrió a Liz Truss, quien tuvo que retirar su paquete fiscal y dimitir de la presidencia de Reino Unido, los mercados torcieron el brazo a Trump. 

Trump Always Chickens Out (TACO), significa Trump siempre se acobarda, aunque una traducción más literal y despectiva es Trump siempre hace el gallina

Trump Always Chickens Out (TACO), significa Trump siempre se acobarda, aunque una traducción más literal y despectiva es Trump siempre hace el gallina

El 9 de abril anunció una prórroga en la implementación de los aranceles de 90 días. “Aunque Trump logró resistir la caída del mercado bursátil, una vez que el mercado de bonos también comenzó a debilitarse, era solo cuestión de tiempo antes de que desistiera de sus exorbitantes aranceles», explicaba Paul Ashworth, economista jefe para Norteamérica de Capital Economics, en unas declaraciones recogidas por la BBC.

Las bolsas, felices con su hazaña, se dispararon y recuperaron gran parte de lo perdido en esa semana sin reglas. Trump se había acobardado y no sería la única vez, sino que acabaría siendo tan común que se acabó acuñando un término que en el último año ha pasado a formar parte del lenguaje periodístico, de las estrategias geopolíticas de los países que se enfrentan a las amenazas de Trump e incluso a los inversores. Trump Always Chickens Out, significa ‘Trump siempre se acobarda’, aunque una traducción más literal y despectiva podría ser ‘Trump siempre hace el........

© Rebelión