¿Por qué nos da hipo?
Todos hemos tenido hipo. Puede aparecer después de una comida abundante, al beber algo con gas, entre risas o incluso sin una razón evidente.
Parece una simple molestia pasajera, pero detrás hay un mecanismo mucho más interesante de lo que parece. Sabemos cómo se produce; lo que resulta más difícil de explicar es por qué nuestro cuerpo conserva este curioso mecanismo.
No siempre empieza en el estómago
El hipo también puede relacionarse con irritaciones del estómago, el esófago o la garganta, cambios bruscos de temperatura y algunas situaciones emocionales.
La ansiedad, el estrés, la excitación o incluso una carcajada pueden alterar nuestra respiración y favorecer su aparición. La relación entre las emociones y este reflejo, sin embargo, todavía plantea preguntas que la ciencia sigue investigando.
La pregunta que sigue sin respuesta
Si sabemos qué ocurre cuando tenemos hipo y conocemos buena parte de sus desencadenantes, queda una pregunta mucho más difícil: ¿para qué lo tenemos?
A diferencia de toser o estornudar, cuya utilidad resulta bastante evidente, la finalidad del hipo continúa sin estar completamente esclarecida. Existen distintas hipótesis, entre........
