Opinión: Cuando la democracia se juega en el significado
Qué pesadilla que esto suceda. Necesitamos estudiar hoy más que nunca para que no nos atrapen las mentiras de la historia, para no empobrecer la verdad de la actualidad. Vivimos tiempos donde los conceptos se recortan, los hechos se tergiversan y las palabras cambian de sentido al servicio de intereses particulares.
La historiadora Mary Beard lo ha dicho con claridad: quienes recortan la historia no buscan enseñar, sino darle barniz de legitimidad a posturas que solas no se sostienen. Eso es exactamente lo que vemos en Colombia cuando se invoca la desobediencia civil como si fuera cualquier cosa, o cuando se encienden alarmas por decisiones que todavía no existen.
Y todo esto pasa mientras al gobierno de Gustavo Petro se le cuestiona, con razón o sin ella, por sus procesos ejecutivos, operativos y administrativos, y también por presunta corrupción. En ese ruido de fondo aparecen tres momentos muy concretos de Abelardo de la Espriella, todos como candidato, todos en Caracol Radio.
El primero fue el 26 de marzo de 2026. En una entrevista con Caracol, después de que se conocieran versiones sobre pesquisas en fiscalías de Manhattan y Brooklyn, soltó la frase que luego repetiría: “si yo estoy como presidente y me lo piden en extradición, yo lo entrego”.
El segundo fue el 7 de mayo, a las 6:35 de la tarde. Vanessa de la Torre, de la mesa de 6AM Hoy por Hoy, lo entrevistó y él no dudó: “Sí. Es más, me sacrifico y yo mismo lo llevo hasta Opa-locka, en Miami”. Añadió que cualquier........
