El quinto partido: El “fantasma” psicológico de la Selección mexicana en Mundiales
Para el futbol y aficionados mexicanos, la frase “quinto partido” no es simplemente una instancia competitiva; es un anhelo deportivo y una cicatriz colectiva.
Representa la frontera invisible entre el éxito histórico y la resignación cíclica; desde que la Copa del Mundo adoptó su formato moderno, México ha navegado en una paradoja fascinante: es lo suficientemente sólido para superar casi siempre la fase de grupos, pero parece carecer del instinto asesino necesario para sobrevivir a los 90 minutos de eliminación directa en octavos de final.
La historia nos dice que México solo pisó los cuartos de final en una ocasión: 1986. Aquella vez, el cobijo del Estadio Azteca y una generación liderada por Hugo Sánchez lograron romper la inercia; sin embargo, desde Estados Unidos 1994 hasta Rusia 2018, el Tricolor encadenó siete eliminaciones consecutivas en la misma fase.
No importó si el rival era una potencia como Alemania o Brasil, o una Selección con menos pergaminos como Bulgaria o Estados Unidos; el resultado, con matices más o menos dramáticos, siempre fue el mismo: el regreso a casa antes de tiempo.
¿Es el........
