Somos depredadores consistentes
La especie humana (homo sapiens), como la conocemos hoy, surgió en África hace aproximadamente 300 milaños. Hace 14 mil años dejó de ser nómada para practicar el sedentarismo (revolución neolítica) iniciando formalmente la agricultura. Mediante esta etapa el “hombre inteligente” ha estado consumiendo los recursos naturales de planeta para desarrollarse. En el año 1800 habitaban el planeta 970 millones de humanos. En 2025 ya somos ocho mil 300 millones. Ante ese acelerado aumento poblacional y estilo de vida moderno, la Organización de las Naciones Unidas nos alerta sobre la triple crisis ambiental: cambio climático, contaminación y pérdida de biodiversidad.
De 1970 a 2020 las poblaciones de fauna silvestre analizadas se ha reducido 73%, alertan los Índices de Planeta Vivo (IPV) de la organización denominada Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF, World Wilde Fund). Basado en el seguimiento de casi 35 mil tendencias poblacionales de cinco mil 495 especies de anfibios, aves, peces, mamíferos y reptiles. Las poblaciones de especies de agua dulce son las que han sufrido la mayor caída: 85 %, las terrestres (69 %) y las marinas (56 %). La degradación y pérdida de hábitats, son impulsadas por nuestro sistema alimentario, la sobreexplotación, especies invasoras y enfermedades.
La humanidad extrae cerca de 104 mil millones de toneladas de materiales terrestres cada año. De este total, los minerales no metálicos representan unas 50 mil millones /ton/año, los minerales metálicos unas 11 mil millones/ton/año y el resto se divide en combustibles fósiles y biomasa (más de 50 mil millones/ton/año). La extracción de mineral de hierro representa la inmensa mayoría de la producción de metales, con tres mil 300 millones ton/año. La extracción de cobre, aluminio, oro y........
