Desarrollo con determinación
El desarrollo de un país no es un milagro ni un golpe de suerte. Es una obra de hormigón armado que se construye con disciplina, planificación y, sobre todo, con voluntad colectiva.
No existen atajos. Quien busque soluciones mágicas está condenando su nación, al fracaso. Para que una sociedad prospere, necesita tres pilares inquebrantables: paz social, instituciones sólidas y una educación que sea vista como la inversión más rentable, no como un gasto; porque el verdadero capital de una nación no está en sus recursos naturales, sino en la calidad de........
