Toño Padovani vive el deporte de por vida
¡Epale Toño! fue el saludo espontáneo que abrió una conversación sencilla pero cargada de significado, a la que él respondió con ese ¡Epa profesor! que retrata cercanía, respeto y memoria compartida. Preguntarle cómo estaba fue casi un pretexto para escuchar la calma de quien ha vivido el deporte con honestidad, y su “bien, gracias a Dios” resumió años de constancia, sacrificios y aprendizajes. Cuando surgió la pregunta inevitable sobre si jugaría ese día, la respuesta llegó sin dramatismo, reconociendo que las rodillas ya no son las mismas y que el futbolito quedó atrás, pero aclarando con orgullo que sigue activo en otro deporte, porque el verdadero atleta no abandona el movimiento, solo adapta su juego.
Esa conversación ocurrió durante el encuentro de las Glorias del Fútbol de Salón del estado Bolívar, celebrado el 27 de........
