Adalberto Roca, talento que trascendió rivales
Corría el año 1992 y el ambiente del Campeonato Nacional de Clubes de Fútbol de Salón Masculino se sentía intenso en Carabobo, donde cada juego era una batalla de orgullo y talento. Entre saludos y comentarios de pasillo apareció la voz respetada de “Amiguito” Moure, uno de los mejores jugadores del país, cruzándose con Manuel López del equipo Los Sabanales, quienes representaban al estado Bolívar. El saludo fue cordial y sencillo, pero cargado de esa picardía propia de quienes conocen bien el juego y a sus protagonistas. Manuel hablaba de una victoria reciente con serenidad y confianza. Amiguito, curioso y atento, preguntó por una ausencia que no pasó desapercibida, no había visto a Adalberto Roca en la cancha y eso encendió la conversación, desde ese instante quedó claro que su nombre ya pesaba antes de que el balón rodara.
La respuesta de Manuel fue honesta, explicando que Adalberto Roca no había llegado porque su trabajo aún no le daba el permiso necesario. Aquella realidad, tan común en el deporte amateur venezolano,........
