Guayana Esequiba: ¿de cuál herencia territorial se ufana la excolonia británica?
De todos es conocido que la excolonia británica introdujo, en 2018, una demanda contra nuestro país, y ha ratificado un absurdo petitorio a lo largo de todos los trayectos procesales en el juicio que cursa por ante la Corte Internacional de Justicia; el cual, por cierto, se encuentre a punto de sentencia.
Nos luce una extravagancia la causa de pedir de la contraparte.
Están empecinados en que la Sala Juzgadora obligue a Venezuela – en el esperado fallo-a reconocer el írrito y nulo Laudo Arbitral de París de 1899, como “cosa juzgada”, sin aportar ningún elemento de convicción, mínimamente creíble. Sin haber consignado nada que pueda ser acreditable histórica, jurídica o cartográficamente.
Peor aún. Sin haber esperado la resolución definitiva del Ente Juzgador, Guyana continúa otorgando concesiones y permisos a bastantes empresas transnacionales, ya no únicamente en la proyección atlántica que genera la parte continental de la Guayana Esequiba, en contención; sino que, imprudentemente, ha dado instrucciones, y hasta órdenes escritas, a las compañías para que operen en cualquier coordenada marítima hacia su costado oeste, irrespetando la soberanía venezolana en esa área.
Todos los gobiernos guyaneses han burlado, como les han dado las ganas, el Acuerdo de Ginebra de 1966; el cual es taxativo, al contemplar:
“Con el fin de facilitar la mayor medida posible de cooperación y mutuo entendimiento, nada de lo contenido en este Acuerdo será........
