Promesas y realidades
En su discurso de posesión, el Presidente Gustavo Petro prometió “la paz verdadera y definitiva”, un “gobierno de la vida” y un llamado a la unidad nacional —“No quiero dos países”—, además de replantear la guerra contra las drogas como eje de política pública. Tres años largos después, el balance que deja hacia el ciclo electoral de 2026 se parece a una paradoja: no hubo naufragio macroeconómico, pero sí una factura de confianza que se paga en inversión, riesgo y gobernabilidad.
Arranquemos por las cifras: la economía no se desplomó. La inflación cerró 2025 en 5,10% anual, desacelerando frente a los picos recientes, aunque todavía por encima de la meta del Banrepública. El PIB, en lo corrido de 2025, venía creciendo 2,8%. El........
