La herida abierta de la salud
Hay una herida abierta en el sistema de salud colombiano. No es una metáfora exagerada. Se ve en los pacientes que recorren varias farmacias sin encontrar sus medicamentos, en las citas especializadas que se programan para dentro de seis meses y en los hospitales que acumulan cartera mientras siguen atendiendo.
Cuando una herida no se limpia ni se trata a tiempo, se infecta. Y hoy esa infección es financiera, institucional y humana. El desacato a decisiones judiciales que ordenan ajustar técnicamente la Unidad de Pago por Capitación agrava el problema.
La financiación del aseguramiento no puede depender de cálculos políticos sino de evidencia actuarial. Si la prima reconocida no refleja los costos reales de atención, el sistema entra en déficit estructural. Las clínicas reciben menos de lo que necesitan para operar, las farmacias no........
