El ocaso del multilateralismo (II)
En foros internacionales, China y Rusia han presentado un modelo alternativo al hegemonismo occidental, proponiendo un esquema de multipolaridad y equilibrio entre civilizaciones.
El Russian International Affairs Council ha planteado: “El orden mundial del siglo XXI no será regido por normas globales, sino por acuerdos entre polos de poder”, lo cual choca con la tradición liberal del derecho internacional, basado en reglas comunes.
En el modelo ruso-chino, cada bloque define sus normas y la ONU se reduce a un espacio de reconocimiento simbólico, no de árbitro eficiente. Por su parte, el gobierno estadounidense argumenta motivos de seguridad nacional y salud pública para justificar acciones fuera de las fronteras, sin aprobación de alguna autoridad internacional.
Y en su estrategia de seguridad nacional Estados Unidos ha advertido que no permitirá que “competidores no hemisféricos posicionen fuerzas u otras capacidades amenazantes, ni que posean o controlen activos estratégicamente vitales en nuestro hemisferio”.
Eso vale para el control de los recursos petroleros de Venezuela... En su intervención en Davos, el Presidente Trump revivió la tesis tradicional de que su país “…es el motor económico del planeta. Y cuando Estados Unidos prospera, prospera el mundo entero... Cuando va mal, va mal, todo... todos nos siguen en las caídas y en los ascensos”.
Por su parte, el representante de China en Davos declaró firmemente que “China está dispuesta a trabajar con todos los demás países con un espíritu de apertura y cooperación para impulsar la innovación en ciencia y tecnología, impulsar la economía mundial y abordar los desafíos globales en áreas como la gobernanza de la IA”.
El discurso del representante de China finalizó con una visión optimista, asegurando que el futuro del mundo depende de la cooperación pues “para abrirnos paso entre la niebla y abrazar un futuro brillante, la mayor fortaleza proviene de la cooperación, y la forma más efectiva es la solidaridad. Defendamos la visión de una comunidad de futuro compartido para la humanidad”.
El presidente Reagan retiró temporalmente a su país de la Unesco, argumentando que promueve ideas contrarias a su país y en su primer gobierno el presidente Trump volvió a retirarse de dicha entidad por haber aceptado al Estado Palestino. También se retiró del Acuerdo de París sobre el medio ambiente y de otras 35 instituciones internacionales.
Paradójicamente, Estados Unidos se mantiene en el FMI y en el Banco Mundial, donde tiene control y derecho de veto en las decisiones, en cambio se niega a designar los árbitros en la OMC, con lo cual dicha entidad está paralizada.
En suma, está desapareciendo el sistema internacional regido por instituciones y vemos la emergencia de un archipiélago de potencias con influencia en los países de su entorno, enfrentadas por el acceso a los recursos estratégicos en la tierra, en el mar, en el espacio … y ahora en el hielo.
Beethoven Herrera Valencia.
Profesor Emérito Universidad Nacional de Colombia, de las universidades Javeriana, Magdalena y Prime Business School.
