Sebastián Urbina: «Derechas e izquierdas. (1ª Parte)»
‘’Ser de la izquierda, como ser de la derecha, es una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral». (Ortega y Gasset).
‘No votamos entre buenos y malos sino entre malos y peores’. (Kenneth Galbraith)
A pesar de la importante distinción política actual entre ‘globalistas versus patriotas’, la mayoría de la gente- y medios- sigue utilizando la distinción ‘derechas’ e ‘izquierdas’. Aunque ninguna de las dos distinciones agota el mundo político, ni lo representa fielmente. Son simplificaciones de un mundo complejo. El problema no está en usar estas distinciones- sabiendo que son simplificaciones-, sino en tragarlas enteras, como si fueran fieles representantes de la realidad política.
Pero ¿qué significa ser ‘de derechas’ o ser ‘de izquierdas’?
Definiciones hay muchas, aunque, tal vez, la que utilizan muchos ciudadanos es la que asigna a partidos de izquierda la defensa de valores como la igualdad de oportunidades, la tolerancia, la participación, la justicia social, un Estado garantista y protector, etcétera; y a partidos de derecha, principios como el del mérito, el trabajo, la confianza en la economía de mercado, la apuesta por un Estado mínimo y poco regulador, una autoridad fuerte, etcétera.
Sería preocupante que la mayoría de los ciudadanos creyera, en serio, que los partidos de izquierda y de derecha responden fielmente a estos parámetros. Y si es así, se debería, principalmente, a los medios de difusión/manipulación, mayoritariamente de izquierdas. Veámoslo.
Se dice que la izquierda defiende la igualdad de oportunidades. ¿Quiere decirse que la derecha no la defiende? Como cuestión de hecho, los partidos de derechas defienden la igualdad de oportunidades, tanto o más que los partidos de izquierda. Deberíamos eliminar este criterio, el de ‘igualdad de oportunidades’, que, supuestamente, diferencia la derecha y la izquierda.
Antes de seguir, se debe distinguir entre derecha ‘alternancia’ y derecha ‘alternativa’. La primera, no se enfrenta al proyecto ideológico de la izquierda. Se limita a gestionar, o sea, nada que ponga en peligro la dominante ideología izquierdista. La segunda, se enfrenta al proyecto ideológico de la izquierda y pretende sustituirlo por un proyecto ideológico de tendencia conservadora.
Dicho esto, la actual enseñanza, de regular calidad, no ayuda a la igualdad de oportunidades. Los hijos de familias de clase media baja y baja, tenían (cuando la enseñanza pública era de mayor calidad) la oportunidad de mejorar social y económicamente. La LOGSE es, en gran medida responsable, de este deterioro, y es obra de la izquierda. O sea, ha perjudicado, aunque por vía indirecta, la promoción social y la igualdad de........
