Laureano Benitez Grande-Caballero: «Sobre el desembarco Vatika en España»
Uno de los simbolismos más importantes en el esoterismo es el de la numerología, puesto que, según esta disciplina iniciática, los actos de la vida se desarrollan de acuerdo a unos códigos numéricos, ya que los números canalizan determinados vórtices de energía, por lo cual pueden producir determinados efectos. Estos códigos operan especialmente en aquellos acontecimientos que se caracterizan por su trascendencia: guerras, catástrofes naturales, atentados terroristas, magnicidios…
Es sabido que las sociedades secretas se sirven de los números como iconos cuyo simbolismo puede ser utilizado en sus rituales mágicos y actividades iniciáticas. En esta dimensión ocultista, estas hermandades mistéricas trabajan mancomunadamente con las élites plutocráticas que dominan el mundo, pues tanto los ocultistas como los globalistas conspiran unidos hacia un objetivo común: el Nuevo Orden Mundial (NOM). Es por ello que con muchísima frecuencia los grandes magnates de la oligarquía mundial también son miembros de sociedades secretas. Como explica el masón Manly P. Hall, «El pensamiento de hoy hacia un estado democrático mundial no es una tendencia nueva ni una circunstancia accidental: el trabajo de establecer los antecedentes de conocimientos necesarios para el establecimiento de una democracia ilustrada entre todas las naciones se ha llevado a cabo durante muchos cientos de años por las sociedades secretas».
Por este motivo, cuando la conjunción globalista-ocultista planea ejecutar un evento encaminado al advenimiento del NOM, lo hacen siguiendo un determinado patrón numérico que lo precipite con su ritual mágico, pues de lo contrario podría fallar. Otro objetivo de esta estrategia es «firmar» el acontecimiento del que son autores, manifestando con este simbolismo que ese hecho pertenece a la cadena de sucesos que prepara la avenida del NOM. Entre los números “mágicos” más utilizados por las sociedades secretas destacan 3: el 11, el 33, y el 666.
El día 11 de noviembre de 1918, a las 11 de la mañana, se firmó el Tratado de Versalles, que ponía fin a la Primera Guerra Mundial: 11 del 11 a las 11. ¿Casualidad? ¿Casualidad también el 11-S, el 11-M, la plandemia declarada también un 11 de marzo?
El día 6 de junio de 1944, a las 6 de la mañana, tuvo lugar el desembarco de Normandía, el día “D” de la Segunda Guerra Mundial: 6 del 6 a las 6… 666, ¿casualidad que se produjera con una cifra que representa al mismísimo........
