Juan Pérez de Mungía: «Alta costura de un poder impune»
Bienvenidos, una vez más, a la alta costura del poder. Los juzgados han venido a convertirse en una suerte de Plaza Castilla Fashion Week, muy por encima de Cibeles en tensión, flashes y estilismos de supervivencia procesal. Begoña Gómez entró por el garaje convertida en pasarela improvisada. Zapatero, el perejil de todas las salsas, presumió de presencia escénica con una sola ceja depilada como insignia de Estado. Las joyas de la Castafiore brillaban con luz propia, eclipsando incluso a la compañera de Zapatero y sus verdes alhajas. La alfombra, judicial mas que roja. Mientras unos declaran, otros posan; mientras unos preguntan, otros desfilan. No se sabe si estamos ante una causa judicial, una gala benéfica o un «photocall» con toga. La pasarela sigue abierta.
El apóstol del PSOE, evangelista de la iglesia sanchista y autor de algunas de las parábolas más celebradas de la izquierda española, José Luis Rodríguez Zapatero, enseñaba a los fieles que «ser socialista consiste, normalmente, en tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho». Era un mandamiento, un aliento al pobrismo de siempre, tan predicado y hermoso. Tan hermoso que casi nadie reparó en la bula que la máxima contenía, la bula donde terminó escondiéndose el falso profeta.
En medio las joyas de la Castafiore: La tasación gemológica de la joyería Ansorena ha multiplicado 25 veces el valor del inefable portavoz investido por Zapatero: el contrabando de un lote de joyas de entre otras procedencias, de Zambia y Tailandia. 1.323.915 euros. Repitan conmigo la cifra, Bolaños dixit .¿Qué no guardará en casa este profeta de manual?
Encontrar un enlace causal preciso es el problema para una justicia penal tan garantista que no infiere nada de la evidencia acumulada. Al final, un magma de anécdotas o extravagancias inconexas. Pero existe evidencia en relación con Venezuela y el origen ilícito de un ajuar escandaloso. El extraordinario gasto de 4.500 millones de euros anuales de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID), junto con la política de subvenciones, ha estado y está expuesta al cobro de comisiones indirectas a través de mordidas y regalos. De los que bien puede ser que la fortuna de Zapatero, y la incumbente riqueza de las finanzas del PSOE sea el resultado de un tráfico donde las joyas y los capitales forman parte del entramado societario que les ha generado pingües beneficios. Hay base legal para ilegalizar al PSOE tras encausarlo. Encausar al PSOE no requiere suplicatorio.
El «hilo conductor de las joyas» —Zambia y Tailandia en el recorrido— no es solo geografía de piedras preciosas. Es el mapa de un circuito de comercio, influencia y lavado donde la ayuda pública española sale al exterior y los beneficios retornan de formas creativas: diamantes de origen dudoso, relojes de lujo, vino de gran valor, comisiones camufladas. Las formas creativas del lavado de capitales encuentran en la cooperación internacional y en las adjudicaciones opacas su terreno más fértil. Ida y vuelta con cambio de envoltorio.
Aunque pueda parecer una idea recurrente, sigue siendo imprescindible detenerse en una cifra difícil de ignorar: los cerca de 4.500 millones de euros anuales que España destina a cooperación internacional. Revisar el entramado de distribución........
