José Manuel García Albarrán: «La hipocresía y el cinismo como arma política»
La hipocresía se caracteriza por la incoherencia entre lo que se dice y lo que se hace, ocultando intenciones bajo una máscara de ‘falsa virtud’.
Existen muchas frases sobre el comportamiento del cínico en donde se destaca la falsedad o la falta de sinceridad y el daño que pueden producir sus acciones ocultas.
Me van a permitir que les cuente una adivinanza de ‘mi época infantil’ es decir, de hace ya unos cuantos lustros por no decir decenios. Decíamos entonces, o mejor dicho preguntábamos, a modo de adivinanza:
P.: ¿Cuál es el colmo del cinismo?…
R.: “Tirarse un pedo en un entierro y echarle la culpa al muerto”.
A pesar de lo ‘escatológico’ de su contenido, la gracia a estas edades ya saben que iba relacionada con todo lo que nos ‘escandalizaba’ o se refería a los productos de desecho o detritus de nuestro organismo (C. C. P. P.)
Los hipócritas suelen ser unos seres despreciables, mentirosos, vanidosos y su comportamiento te hace desconfiar de ellos o de no creerles sin más, ya que sus formas de comportarse o de expresarse generan una gran desconfianza.
Sobradas muestras nos han dado y nos siguen dando los componentes de este gobierno, con su ‘Jefe’ al mando, de una ‘infumable’ hipocresía que muchos se la están ‘tragando doblada’ siguiendo ‘a pies juntillas’ los ‘mantras’ de este social-comunismo, excusando y obviando las mentiras, que debido la ‘falsa transparencia’ que se adjudican y predican, se traslucen una tras otra.
A todos estos seguidores incondicionales del ‘cinismo institucionalizado’ habría que recordarles la inteligente frase que pronunció el escritor-investigador británico David J. Yallop (1937-2018) autor del bestseller internacional “En el nombre de Dios” (en el que ponía bajo sospecha el posible asesinato del Papa Juan Pablo I a tan sólo 33 días de su nombramiento)
Dicha frase es: “El éxito de un manipulador, depende del grado de ignorancia de sus seguidores”.
Pues sí… porque mientras más partidista y politizado esté un pueblo más fácil es conducirle como a un ‘rebaño’ y engañarle con continúas falsas promesas que debido a ‘su ceguera ideológica’, ni comprobarán su cumplimiento.
¿Verdad… damnificados del volcán de La Palma?
¿Verdad… damnificados de la DANA?
¿Verdad… damnificados de los incendios forestales provocados del pasado verano?
Y esperemos no se olviden del ‘culpable’ en primera persona y de los ‘culpables encubridores’ del accidente ferroviario de Adamuz. ¡Vergüenza........
