Carlos Uriarte Sánchez: «Pakistán está mucho más cerca de España de lo que creemos: potencia nuclear y quinto país más poblado del mundo»
El 14 de agosto Pakistán celebra el 79 aniversario de su independencia del Raj británico, en 1947. Nacería un nuevo Estado liderado por Mohammed Ali Jinnah, conocido como Quaid-e-Azam (“Gran Líder”), considerado el padre fundador de Pakistán. Hoy es un país entre India y Afganistán, que vuelve a ser clave para entender Asia.
Las relaciones comerciales entre Pakistán y España tienen un gran potencial. Existe una buena cooperación policial y migratoria. También existe una curiosa conexión cultural: las ciudades de Córdoba y la capital del Punjab, la histórica Lahore, son ciudades hermanas desde 1968. Esto vínculo se debe al poeta nacional pakistaní Muhammad Iqbal que tenía una gran admiración por Al-Ándalus.
Grandes comunidades pakistaníes viven asentadas entre nosotros: son vecinos, emprendedores, estudiantes… muchos de ellos ya españoles
Es un país que parece estar bastante alejado de España, cuando la realidad es que estamos mucho más cerca de lo que pensamos: existen grandes comunidades pakistaníes asentadas en nuestro país, especialmente, en Barcelona, Valencia y Logroño. Una inmigración de más de 117.000 ciudadanos bien integrada siendo ya muchos de ellos segunda generación (25.000 de ellos residiendo en Barcelona).
España y Pakistán están reforzando la cooperación en materia migratoria, retornos y lucha contra las redes de tráfico de personas. Existe una ruta afgana para intenta llegar a España a través de Pakistán. Ambos países podemos cooperar en prevenir la radicalización islamista y el terrorismo. Es una nación que está pagando el precio de la crisis de Afganistán cinco años después de la vuelta al poder de los talibanes. Islamabad está expulsando a ciudadanos afganos. Desde 2023 han retornado a Afganistán más de 2,6 millones de afganos. Islamabad acusa a distintos grupos armados entre los que se encuentra el Tehrik-e-Taliban Pakistán (TTP) de usar el territorio afgano como santuario para terroristas y desde donde pertrechan ataques contra Pakistán. Por tanto, el problema tiene una doble dimensión tanto humana como militar.
Pakistán es un país de grandes contrastes: un país que es potencia nuclear (el único país musulmán que posee armas nucleares), con 240 millones de habitantes (la quinta nación más poblada del mundo), con gran importancia geopolítica como actor fundamental entre China, India, Afganistán e Irán; pero, al mismo tiempo con grandes problemas económicos, sociales y estructurales (deuda e inflación elevadas y problemas energéticos agravados por la crisis en Ormuz) y problemas fronterizos con sus vecinos Afganistán e India. La paradoja es extraordinaria: un país capaz de construir y mantener un arsenal nuclear que necesita al mismo tiempo recurrir al FMI para estabilizar su economía. Esto provoca que Islamabad deba ejercer un difícil equilibrio entre China (su gran socio estratégico), los países del Golfo, Europa, Estados Unidos y las instituciones financieras internacionales.
La conexión........
