Electoralismo
Es extraña, si uno lo piensa, la acusación de "electoralismo", como la que ahora se hace contra el Gobierno de coalición por negarle el apoyo al Gran Jefe de Washington en su declaración de guerra a Irán. Es extraña si uno lo piensa, pero no solemos pensarlo. Electoralismo es una de esas palabras connotadas negativamente y que funcionan automáticamente. Hay que correr a negar que se es electoralista; nadie quiere ser o parecer electoralista. Es extraño si uno lo piensa, pensémoslo: ¿qué rara culpa es, en democracia, esta de hacer algo que al electorado le agrade? ¿Qué se pide exactamente cuando se exigen supuestas "convicciones de estadista" que pasen por encima de los deseos de la nación soberana?
La nostalgia del absolutismo y la dictadura, de la no-democracia, no suele expresarse abiertamente. A veces, de hecho, el que la tiene cree no tenerla. Pero esas meigas existen y, cuando se corporeízan, procuran vestirse lo más de gala posible, lo más aseaditas. No piden cirujanos de hierro, sino eso: "estadistas", "decisiones difíciles", "convicciones". Las que tenía José María Aznar, que apoyó otra guerra yanqui en contra de la opinión de........
