Las opiniones respetables de los terroristas neonazis
Hace tan solo unos días, dos adolescentes norteamericanos se presentaron en una mezquita de San Diego, California, armados hasta los dientes. Su ropa y sus armas estaban decoradas con varios símbolos neonazis. Unas horas antes habían publicado en sus redes un manifiesto en el que explicaban lo que iban a hacer y porqué. El título del texto, La nueva cruzada: hijos de Tarrant, es una clara referencia a otro hecho similar, el ataque de Christchurch, Nueva Zelanda, en 2019 contra una mezquita que dejó 52 muertos, y un reconocimiento a su autor, el neonazi Brenton Tarrant. Los dos jóvenes, igual que Tarrant, retransmitieron en directo su acción, hasta que ambos terminaron con su vida de un disparo. También ante las cámaras.
Las ideas que reivindican estos dos asesinos para justificar su acción son hoy habituales en los discursos políticos de las extremas derechas que ya ocupan escaños y gobiernos en medio mundo. El Gran Reemplazo, la idea de que existe un plan de substitución de la raza blanca por parte de las élites que fomentan la inmigración; las conspiraciones antisemitas habituales que señalan a los judíos como artífices de todo ello, y la imposición de las doctrinas woke, del feminismo y de la igualdad. Todo se entrelaza en el universo neofascista salpicado de conspiranoias: el odio a las minorías, a las mujeres y a la diversidad, y la necesidad urgente de tomar partido, de convertirse en un soldado, de acelerar el colapso para traer una sociedad nueva. Una sociedad hecha a medida para quien siempre........
