Las 'midterms' y el rubicón del trumpismo
El próximo 15 de septiembre, con las primarias de Delaware, se cerrará definitivamente el largo proceso de elección de candidatos que comenzó hace más de seis meses en Estados Unidos. Delaware será el último Estado en celebrar sus primarias antes de las elecciones de mitad de mandato del próximo 3 de noviembre. Pero, en realidad, la campaña de las midterms comenzó hace ya tiempo. Al menos para Donald Trump.
"Si los republicanos ganan, vosotros ganáis con nosotros y recibiréis 5.000 dólares". Con esta promesa, Trump incendió el pasado miércoles la campaña electoral durante la insólita convención republicana celebrada los días 9 y 10 de septiembre en Dallas. Un supuesto "cheque Trump" de 5.000 dólares para cada ciudadano estadounidense adulto condicionado a que los republicanos mantengan el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado. Una propuesta –que como viene siendo costumbre– no explicó ni cómo se financiaría ni cómo podría aplicarse, pero cuyo contenido seguramente importa menos que su formulación: una recompensa económica directamente vinculada al voto republicano.
La convención de Dallas, la primera organizada por el Partido Republicano específicamente para unas elecciones de mitad de mandato, representa seguramente el mejor punto de partida para entender qué se juega el trumpismo en las elecciones de noviembre. Trump la concibió, intervino en prácticamente todos sus detalles, habló las dos noches y convirtió lo que teóricamente debía ser un escaparate de candidatos republicanos en un gigantesco acto alrededor de su figura. Llegando a afirmar desde el estrado: "Fingid que estoy en la papeleta". Y añadió: "Solo una vez más".
Relacionado con este tema
Save Europe y los nazis hípster
No fue simplemente una ocurrencia retórica. Resume gran parte de la estrategia republicana ante las próximas elecciones: si el problema tradicional de las midterms es movilizar al electorado presidencial cuando el presidente no aparece en la papeleta, la solución de Trump consiste en colocarse simbólicamente en ella. El problema es que Trump puede ser –al mismo tiempo– la principal fortaleza y la mayor debilidad electoral de los republicanos.
De hecho, las elecciones llegan en un momento especialmente complicado para el trumpismo. Los demócratas aventajan actualmente a los republicanos en 6,6 puntos en el promedio nacional del voto genérico al Congreso elaborado por la plataforma de análisis electoral Silver Bulletin. Brookings........
