Saber ganar
“Nosotros somos perdedores hasta que vencemos”, resume Rebecca Solnit, oráculo mundial de la izquierda, en El camino inesperado, su último libro.
Conviene recordarlo. Conviene asumirlo. Conviene no creerse otra cosa. Es imprescindible tenerlo presente para que no nos desarmen el derrotismo y la melancolía antes incluso de que empiecen las batallas.
Ella lo dice en términos internacionales y no se equivoca. Traído a la patria, sin olvidar que ellos llevan en la contienda desde que perdieron el Gobierno tras una moción de censura, las guerras electorales se ganan o se pierden en la ofensiva final, que cada vez es más corta y explosiva.
Ahora, mientras el 70% de los medios de comunicación -y probablemente un porcentaje superior de las redes sociales- difunden, como hicieron desde que perdieron, el relato de un país fallido que se va por el sumidero, España es el faro de Europa y -podría decirse para corregir a otra- de Occidente entero. Somos el último bastión progresista contra los supervillanos que están desmantelando el mundo, que se están cargando las pocas reglas compartidas. No solo amenazan la democracia, la convivencia y los derechos en sus territorios, y apoyan y financian el primer genocidio retransmitido en directo. Además, interfieren sin disimulo -con la inestimable ayuda de sus tecnobros- en los procesos electorales de otros, vuelan por los aires el multilateralismo que cimentó la paz después de dos guerras mundiales y menosprecian y abandonan la lucha contra el cambio climático, la cooperación y los incipientes avances en la justicia fiscal que podía empezar a cambiarlo todo -aunque fuera tímidamente-.
En este contexto de perspectivas globales de destrucción masiva, la izquierda española a la izquierda del PSOE ha empezado a organizarse para la batalla crucial de la primavera-verano de 2027 -y no antes, por más que el contrincante se impaciente-. El........
