El rinoceronte gris, la izquierda y la alegría
Cuando se habla de la izquierda, los medios y la intelligentsia patria parecen haber adoptado el cinismo como método. Son muy libres, pero cuando la totalidad de la prensa y comentaristas lo adoptan, deja de ser una actitud original. Y sí bastante inútil: el cinismo no es un método de análisis.
Huyendo de él como de la peste, hoy defiendo la alegría. Estoy contenta: esta semana se revela, se explicita en la arena pública, en forma de evento conjunto, de charla y en los debates que en torno a ellos se generan, la propuesta de unidad de la izquierda en nuestro país y a mí me parece una noticia estupenda.
Responde a una necesidad de nuestro tiempo, largamente percibida por la gente progresista que, agoreros aparte, hace tiempo que lo demanda, aunque solo sea por puro instinto de clase. Estoy contenta y defiendo que es desde este lugar, la alegría, desde donde se vence a los derrotistas, a los cínicos (de natural, bastante cenizos) y como desvanecedor de un fantasma que me preocupa y que percibo en la forma amenazante de un rinoceronte gris. Déjenme que les cuente la metáfora:
El rinoceronte gris es una alegoría utilizada en gestión de riesgos para describir amenazas altamente probables y visibles, pero que son ignoradas o........
