Pertenencias
Cuatro euros con cincuenta céntimos por un café de especialidad servido con leche de vaca ecológica. Un importe ciertamente considerable que ha entendido excesivo y le ha nublado un poco el ánimo, en contraste con el moderado entusiasmo que lucía previo al atraco; cuando todo parecía aún posible, el cielo frío de Madrid centelleaba en lo alto y ella, cubierta con un gorro de lana gruesa color mostaza, se adentraba en un establecimiento ecosostenible para ser, en efecto, sosteniblemente estafada.
Y ahora se consuela pensando que por cuatro euros con cincuenta céntimos tiene a su disposición —por tiempo limitado— un salero, un cubilete rebosante de azúcares blancos y morenos, un lugar en la mañana, wifi, una silla que intuye estable, y por........
