menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Supremacía nazional

23 0
01.05.2026

La nevera vacía de los Mbarga

Eran las 7:30 de la mañana cuando Anne, enfermera camerunesa de 42 años, se plantó delante del director de la contrata de limpiezas donde trabaja desde hace nueve años. No iba a pedir un aumento ni a quejarse de los turnos. Iba a entregar su renuncia. La razón: su hijo de 15 años, Christophe, había llegado la noche anterior con una hoja informativa en la mochila. Era el nuevo cartel del comedor social al que acudían dos veces por semana. Decía, con el sello del ayuntamiento gobernado por un partido de extrema derecha: "Prioridad de atención alimentaria: nacionales y residentes de larga duración con dos años de arraigo acreditable".

Christophe había nacido en España. Habla catalán sin acento. Juega en el equipo de baloncesto del barrio. Pero para ese Ayuntamiento, él y su madre —que paga impuestos, cotiza y limpia en casas— son "menos preferentes" que un nacional que llegó ayer del pueblo de al lado. Anne no renunció por orgullo. Renunció porque esa noche, al abrir la nevera, solo había medio brik de leche y dos zanahorias. Y porque la trabajadora social le dijo: “Lo siento, ahora hay lista de espera para los que no son de aquí”.

La trampa ideológica: "Los nuestros primero"

Lo que Anne sufrió en carne propia no es una medida aislada ni un exceso local. Es la punta del iceberg de un marco ideológico que la extrema derecha ha logrado normalizar bajo el seductor eslogan de la "preferencia nacional". La fórmula es tan simple como perversa: en el reparto de recursos escasos —vivienda, ayudas, empleo, sanidad, educación—, los “nacionales” deben ir siempre por delante.

Pero este principio choca con tres verdades incómodas que la ultraderecha oculta tras sus carteles de colores patrios:

Es ilegal según el derecho internacional. La Convención Europea de Derechos Humanos y la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE prohíben la discriminación por origen nacional o étnico. La "preferencia nacional" no es patriotismo, es xenofobia aporófoba.

Es ilegal según el derecho internacional. La Convención Europea de Derechos Humanos y la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE prohíben la discriminación por origen nacional o étnico. La "preferencia nacional" no es patriotismo, es xenofobia aporófoba.

Es económicamente estúpida. España necesita inmigrantes. La Seguridad Social es viable hoy gracias a los trabajadores extranjeros, que aportan más de lo que reciben.

Es económicamente estúpida. España necesita inmigrantes. La Seguridad Social es viable hoy gracias a los trabajadores extranjeros, que aportan más de lo que reciben.

Es una máquina de fabricar ciudadanía de segunda. Lo denunció el filósofo Étienne Balibar: "La preferencia nacional institucionaliza un apartheid........

© Público