Mala vida, buena muerte
La muerte protagoniza las noticias todos los días, pero casi siempre de una manera lejana y abstracta. Muertes cuantificables, asépticas. Resulta sencillo esquivar tanta tragedia desde nuestro sobrecargado día a día; ni siquiera cuando la fatalidad nos cae al lado, como en Adamuz, da la sensación de que nos permitamos dedicarle demasiado de nuestro tiempo colectivo. Pero cuando la persona que ya no está más entre nosotros se pone frente a una cámara justo antes de abandonar la existencia, la muerte se hace tangible y nos mira a los ojos.
Estos días, la historia de Noelia Castillo y su interminable periplo hasta ejercer el derecho a la eutanasia ha revuelto el país entero. En el mercado, en la oficina y en cualquier bar las conversaciones sobre el tema han sido omnipresentes. La estupefacción ante su dramática historia se ha mezclado con las mentiras que los de siempre han estado generando para intentar llevarse la cuestión a su terreno, y con los mensajes de esas........
