Trump entre pelotas
Al paso que va, llevándose la contraria de un día para otro y borrando titulares según abre la boca, el reinado de Trump podría significar una nueva edad dorada del periodismo. Si en el siglo pasado uno compraba el diario para saber a qué atenerse durante las próximas 24 horas, con Trump hay que mirar la pantalla cada cinco minutos y aun así tampoco hay que descartar que te caiga encima una bronca, un arancel, una palmada en la espalda o un pepino. Gracias al presidente fucsia fosforito, la actualidad ha recobrado ese pulso imprevisible que es la marca de agua de un periódico. García Márquez decía que la mejor noticia no es la que se da primero, sino la que se da mejor, pero con Trump la mejor noticia es una página en blanco.
Fuese porque le sentó mal el desayuno o porque no encontraba su gorra favorita, el miércoles por la mañana Trump acudió a la cumbre de la OTAN en Ankara y dijo que España era un socio terrible, que no cumple con sus obligaciones militares y que iba a cortar cualquier relación comercial con ese país tan díscolo en cuanto le........
