Teología 'heavy' en el Congreso
Los expertos en política facial llevan años advirtiendo del desgaste de la efigie presidencial, una erosión atribuida al cansancio y a la tensión del poder, pero también a la pérdida de complejos vitamínicos a derecha e izquierda. Sin embargo, no hay nada que machaque más la piel que un sol de justicia, sobre todo si al sol le colocas una lupa de aumento de modo que vaya chamuscando todos los alrededores. En los últimos tiempos -que cada vez parecen más los últimos- Sánchez ha adquirido el porte de un guerrillero quemado por el napalm de los telediarios, un profeta de corte y confección al que cada vez sigue menos gente.
Entre sentencias ejemplares y súbitas retiradas de pasaporte, el sanchismo va subsistiendo como una fe perdida entre catacumbas, evocando aquella paradoja de Santo Tomás: para quienes creen, ninguna explicación es necesaria; para quienes no creen, ninguna explicación es posible. Peinados aparte, sólo en términos teológicos puede explicarse la absolución de Aldama -un delincuente convicto y confeso cuya colaboración con la justicia calcaba al detalle........
