Retrato de Ayuso con perrete
Entre suicidarse o marcharse para siempre del país, González Amador prefiere de momento pasar el verano en Madrid, una excelente decisión que de algún modo reúne ambas opciones. Bueno, a ver, tampoco es que lo haya preferido él, sino que tiene que ir a declarar porque Miguel Ángel Rodríguez lo ha metido en otro barullo judicial en calidad de "vecino enfadado". Es que cuando Rodríguez se pone a tirar p’alante y a mandar gente a los juzgados lo mejor es quitarse de en medio por si vas incluido en el lote. "Ciudadano anónimo", "vecino enfadado", "novio de Ayuso" o "comisionista millonario" son algunos de los epítetos homéricos con que le han fastidiado la vida a este buen señor que, antes de intimar con la presidenta, no era nadie y al que ahora ni siquiera le permiten ser don nadie.
Mientras el entorno de Sánchez (desde su esposa a Cerdán y desde su hermano a Ábalos), va siendo vapuleado judicialmente a velocidad de vértigo, el entorno de Ayuso (González Amador, mayormente) disfruta de........
