Meciendo la cuna vacía de las izquierdas
En esta entrada de curso brutalizada por la evidencia de la desatención en Ceuta, del empuje de los fascistas y sus banderas, de que puedes prenderle fuego a las pertenencias de los mas pobres sin que te pase nada, ante los ojos de las fuerzas policiales, en esta entrada de curso, alguien ha pronunciado la palabra “elecciones” y me ha parecido un corte a negro hacia el hielo del pasmo.
Empieza la campaña electoral. Ha empezado ya, claro, pero empieza ahora en serio, porque acabaremos el curso con elecciones y parece como si nadie a la izquierda estuviera preparado para la negrura de la nube que se acerca. Como si alguien estuviera meciendo una cuna vacía, arrullando una ausencia sobre la tierna sábana huérfana.
Durante esta legislatura, a veces lentamente y otras de un tirón, todo el arco político ha ido desplazándose hacia la derecha, de manera que si tuviéramos que agarrarnos a alguna medida claramente progresista, nos podemos agarrar apenas al clavo de la regularización de personas migrantes, y todavía queda por ver el resultado final. Y me refiero a “una medida claramente progresista” en tanto que no se trata de que suene bien o impida un retroceso. Se trata de aquella que altera una relación de........
