El consentimiento anestesiado
Chicas de quince o dieciséis años preguntando qué crema anestésica usar en la garganta para hacer felaciones sin dolor. Es lo que dijo hace semanas la educadora social Pitu Aparicio en un podcast. En redes sociales, algunas cuentan que no compran productos específicos. Les valen medicamentos sin receta con benzocaína, lidocaína o antiinflamatorios potentes. Y así van a tener sexo, sin saber el peligro. Uno, porque anula las señales de dolor y si hay un desgarro o microtraumatismo ni se enteran. Dos, porque no tiene control sobre los músculos. Su propia saliva puede ir a la vía respiratoria, provocando atragantamiento o asfixia. Lo más inquietante es el motivo. Hace unos años, unas adolescentes reconocían a Jordi Évole cómo el porno les llevaba a hacer cosas que no querían, que les hacía sentir "una mierda". Évole les preguntaba: "Lo que contáis raya la violación". Y todo........
